Los enredos de Alfonso XI y la pócima de amor


0 Flares 0 Flares ×

Alfonso XI leyenda amor sevilla mia sevillamia tour

Andaba el año 1328 cuando el joven rey Alfonso XI contrajo matrimonio con su prima (qué típico) María de Portugal; pero él no la amaba, esto era solamente un negocio. Y ella, aunque enamorada de él, lo sabía.

 

Por otro lado, el rey había conocido a una noble viuda de la poderosa familia de los Guzmanes: Leonor de Guzmán. Alfonso XI quedó prendado de la bella dama y ella aceptó convertirse en su favorita o amante, por cuestiones amorosas y, también, para poder intervenir en cuestiones de estado.


La reina doña María no se resignaba a tal hecho amatorio y mandó a una hechicera de la calle Pimienta que creara una pócima que sirviera de filtro de amor para el rey. Sin embargo, en una de estas confusiones que tiene la vida, el brebaje fue a parar a la enfermería del convento de San Francisco que estaba en la Plaza Nueva y se lo dieron a beber a un novicio aquejado de unas altas fiebres.

 

Tras la ingesta del filtro de amor, el novicio sintió un vigor desconocido en su cuerpo, abandonó el convento y se enroló para combatir en las guerras de Granada. Cuando regresó a la ciudad, los reyes invitaron a los más brillantes soldados a una fiesta en el Alcázar.

 

Pero ocurrió que el novicio desertor vio a Leonor de Guzmán, cayó enamorado de ella y le pidió al rey que se la diera por esposa. La pócima, tras las batallas, seguía haciendo efecto.

 

El rey, que en un principio entró en cólera, moderó el tono para aprovecharse de tamaña oportunidad: si ella accedía a contraer matrimonio, se convertiría en una dama casada y ya nadie podría murmurar acerca de sus juegos de alcoba. Accedió, pues, Leonor al engaño pero, tras el casamiento, advirtió la señora a su esposo que todo era una trama para ocultar los enredos amorosos que Alfonso XI y ella se traían entre manos.

 

El soldado, desengañado y enfurecido, le devolvió la mujer al rey, rompió su espada y se volvió a recluir en el convento de San Francisco. Pobre soldado… y todo por una pócima.

 

Doña Leonor de Guzmán continuó su historia de amor con Alfonso XI y le dio seis hijos bastardos, entre los cuales se encontraba Enrique de Trastámara, quien llegaría a reinar y mataría a su hermanastro Pedro I.

 

Pero, ¿dónde queda en esta historia doña María de Portugal? Tras la que había liado con el brebaje amatorio, cuando murió el rey, ni corta ni perezosa hizo matar a doña Leonor de Guzmán a golpes de maza. Tras esta terrible venganza, doña María se encerró en el monasterio de San Clemente y allí murió y allí está enterrada.

 

Si queréis ver a la superviviente de este culebrón, sobre su tumba encontraréis un paño de brocado rojo y la corona como símbolo de la realeza.

 

Fuente: Tradiciones y leyendas sevillanas de José María de Mena.

 

Si quieres descubrir más leyendas como esta mientras paseas por Sevilla, apúntate a nuestros paseos y visitas guiadas y disfruta como un niño de la ciudad. 

botonreservatuplaza

 

0 Flares Twitter 0 Facebook 0 Google+ 0 LinkedIn 0 0 Flares ×